Traduce la geografía emocional del sur en texturas, volúmenes y piezas que llevan el paisaje al cuerpo
Es una colección que emerge desde la geografía profunda y emocional del sur, donde la tierra no es solo territorio sino memoria viva. Traduce los pliegues del paisaje —montañas erosionadas, valles silenciosos, superficies marcadas por el tiempo— en una propuesta textil que celebra la materia, la textura y la huella.
Las prendas se construyen como topografías sensibles: volúmenes que se elevan y se hunden, capas que dialogan entre sí, relieves que evocan formaciones naturales moldeadas por el viento, el agua y la historia. La colección pone en valor el trabajo manual, los fruncidos en baby alapca, los bordados en suri, y los detalles en seda natural.
Cada pieza se siente como un fragmento del paisaje trasladado al cuerpo, una arquitectura de fibra que acompaña el movimiento, revela fuerza y su alma de altura.